Asociación de solidaridad para el desarrollo de Tanzania

JUAN CARLOS ARROYO, RAQUEL ALVAREZ Y ELISABET SANCHEZ.

       

                                               MAISHULE


Objetivo:Ayudar a la población de Tanzania (Tanga).
Participación:Captación de socios y socias, en la pastelería 'Jose Mari' y en el email : maishule.tanzania@gmail.com .
Cuota: 5 euros al mes.
Fundadores:Juan Carlos Arroyo, Eli Sánchez y Raquel Álvarez.
Fueron de viaje a Tanzania y a su vuelta ya nada fue lo mismo. El matrimonio ermuarra formado por Juan Carlos Arroyo (43 años) y Eli Sánchez ( 37 años) se quedaron tan prendados de aquella tierra que incluso supieron transmitir esa magia a Raquel Álvarez (41 años) que, pese a no haber viajado a África, ahora comparte con ellos su nuevo proyecto. Han creado la Asociación Maishule, para ayudar a la población de aquellas inhóspitas tierras, de momento, a construir un pozo.
-¿Cómo se les ocurrió crear esta nueva asociación?
-Nosotros hicimos un viaje de placer hace dos años. Fuimos a Zanzibar y allí conocimos a unos masais, entre ellos uno, Raphael, que hablaba español. Durante el año yo le llamaba a través del ordenador. El año pasado ya fuimos con la condición de que queríamos conocer cómo vivían, convivir con ellos. Nos enseñaron las necesidades que tenían, porque tenían que ir a por agua a un pozo que estaba a dos horas y pico, mujeres y niñas. De ahí nos comprometimos a intentar ayudarles una vez que viniéramos a Ermua.
-¿A qué zona van a ayudar?
-A la región de Tanga, en colaboración con una asociación de masais que hay allí, que se llama Paicodeo. Ellos se están moviendo allí, para pedir al Gobierno permiso para construir un pozo.
-¿Qué problemas tienen con el agua?
-El pozo más cercano, que también fue obra de un particular como nosotros, está alrededor de dos horas o más, con un camino en muy malas condiciones, expuestos a los leones, hienas, pero es que con la construcción del pozo no sólo se soluciona el problema del agua.
-¿Qué otros problemas se derivan de aqui?
-Por ejemplo, si los niños tienen que ir a por agua no pueden ir al colegio, con un pozo cercano tendrían más tiempo para dedicarle a su educación. También influye mucho en su salud, porque así tendrían agua para lavarse las manos antes de comer y evitar muchas enfermedades. El agua es la base y conlleva muchas más ventajas. De hecho, el nombre que hemos elegido para nuestra asociación se basa en dos pilares fundamentales, dos palabras en suajili : 'mai' es agua y 'shule' es escuela.
-Hubo una persona que les marcó desde el principio para volver ¿no es así?
-Sí. Raphael. Fue el masai que conocimos el primer año. Fíjate qué calidad humana tenía, que para nosotros él es el vínculo que nos enganchó a aquella tierra.
-Volviendo a África. ¿Qué es lo que más les chocó de la población a la que pretenden ayudar?
-Sobre todo los valores que tienen. Tienen mucho respeto a los mayores. Los niños aunque tengan poco lo comparten. El más pequeño siempre come, aunque haya muy poco, el primero que come es él. También hay que decir que tienen falta de todo.
-¿Son poblados?
-Donde nosotros vamos a actuar sí. El pozo se instalaría en un poblado que está rodeado de otros. Se beneficiarían también el resto. Además, así se evita que todos vayan al mismo pozo, al que van ahora, que enseguida se seca porque entre que llueve poco y todos van al mismo lugar a por agua.
-¿De qué viven?
-Del ganado. El poder económico se mide con el número de reses.
-¿Los ermuarras pueden participar en su asociación?
-Todo el que quiera será bienvenido. Nuestra cuota es de 5 euros al mes. Es simbólica, pero granito a granito... Se pueden dirigir a la pastelería Jose Marí de la calle Diputación o a 'maishule.tanzania@gmail.com'.
-¿Cuándo van a volver?
-Este verano vamos a ir los tres y ver cómo se va a hacer el pozo y hacer un pequeño estudio de dónde convendría construir la escuela. Los niños no van a la escuela porque está a muchas horas andando y tienen que ir solos a merced de toda fiera que se cruce en su camino. Tenemos que ponernos en contacto con la asociación de allí.
-Se conocían ustedes tres antes?
-No teníamos trato personal, pero a raíz de contarle a Raquel que pretendíamos ayudarles, nos pusimos en marcha con la asociación. Al final estamos los tres embarcados en esta historia.
-¿Cuesta mucho crear una asociación u ONG?
-Hay que tener ganas , exige mucho papeleo, pero si tienes ganas y un poco de tiempo se puede hacer.
-¿Cuentan ya con alguna subvención?
Vamos a intentar optar a las ayudas municipales.